NOTA DE INVESTIGACIÓN
El desarrollo humano no se reduce al crecimiento económico, la acumulación de conocimientos ni la adquisición de habilidades aisladas. Se refiere a la ampliación de las oportunidades reales que tienen las personas para vivir, elegir, participar y desarrollar aquello que consideran valioso.
Una persona puede poseer recursos o capacidades potenciales sin contar todavía con las condiciones necesarias para convertirlas en acciones. Por eso, comprender el desarrollo humano exige observar simultáneamente las capacidades, el contexto, las oportunidades disponibles y la agencia con que cada persona participa en la construcción de su trayectoria.
Esta nota presenta una síntesis entre el enfoque internacional del desarrollo humano, la perspectiva de las capacidades y una propuesta interdisciplinaria de VRARZAR centrada en identidad, percepción, agencia y transformación.
Rodrigo Velásquez Vera · Investigador independiente y asesor de potencial humano
ORCID: 0009-0006-0680-1900
Última revisión: 10 de septiembre de 2026
MARCO INTERNACIONAL
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo entiende el desarrollo humano como un enfoque centrado en ampliar la riqueza de la vida humana, las oportunidades y las elecciones de las personas. El ingreso y el crecimiento económico pueden contribuir a ese proceso, pero son medios y no su finalidad última.
En términos operativos, el desarrollo humano puede comprenderse como un proceso de expansión de capacidades, oportunidades reales y libertad de agencia. No pregunta solamente qué recursos posee una persona o una comunidad, sino qué puede efectivamente ser, hacer, elegir y sostener dentro de un contexto determinado.
Esta perspectiva conduce a cuatro preguntas: ¿qué capacidades existen o pueden desarrollarse?, ¿qué oportunidades reales están disponibles?, ¿qué condiciones facilitan o restringen su utilización? y ¿qué grado de agencia posee la persona o el colectivo para perseguir objetivos que considera valiosos?
EVIDENCIA CUANTITATIVA · REFERENCIAS 2023–2026
PANORAMA GLOBAL · DATOS 2023
El Informe sobre Desarrollo Humano 2025 registra un IDH mundial de 0,756 y un IDH de 0,783 para América Latina y el Caribe. Al ajustar por desigualdad, el valor mundial desciende a 0,590: una pérdida del 22,0 %.
El PNUD proyectó para 2024 el menor incremento mundial del IDH desde el inicio de la serie en 1990, excluidos los años de crisis. La proyección no equivale a un valor final observado, pero alerta sobre una desaceleración general del progreso humano.
CHILE · DATOS 2023
Chile alcanzó un IDH de 0,878 y la posición 45 mundial, dentro del grupo de desarrollo humano muy alto. La esperanza de vida fue de 81,2 años; la escolaridad esperada, de 16,9 años; la escolaridad promedio, de 11,3 años; y el ingreso nacional bruto por habitante, de USD 28.047 en paridad de poder adquisitivo. Al ajustar por desigualdad, el índice baja a 0,723: una pérdida del 17,7 %.
TERRITORIO CHILENO · IDH COMUNAL 2026
El PNUD analizó 331 comunas. El índice comunal adaptado varía entre 0,376 y 0,945; la escolaridad promedio, entre 9 y casi 16 años; y el ingreso mensual por persona, aproximadamente entre $224 mil y $1,55 millones. Estas brechas muestran que el lugar donde se vive condiciona oportunidades reales.
NOTA METODOLÓGICA
El IDH comunal 2026 utiliza una metodología adaptada y no es numéricamente comparable con el IDH nacional o global. Los indicadores describen poblaciones y territorios; no miden el valor, el potencial ni el desarrollo integral de una persona.
MARCO NACIONAL · PNUD CHILE
En Chile, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo entiende el desarrollo humano como la ampliación de la libertad de las personas para vivir una vida larga, saludable y creativa, perseguir objetivos que consideran valiosos y participar activamente en sociedades sostenibles y equitativas. Desde 1996, sus informes nacionales han examinado no solo logros materiales, sino también oportunidades, vínculos, instituciones y experiencias que condicionan la vida colectiva.
El Informe sobre Desarrollo Humano en Chile 2024, ¿Por qué nos cuesta cambiar?, sostiene que las transformaciones no dependen únicamente de recursos o decisiones técnicas: requieren capacidades sociales para articular élites, movimientos y ciudadanía. En ese proceso intervienen las subjetividades y emociones, los discursos públicos y las instituciones. Este enfoque conversa directamente con el análisis de contexto y agencia desarrollado en esta página.
La dimensión territorial es decisiva. Las oportunidades reales varían entre comunas según educación, salud, ingresos, infraestructura, accesibilidad, redes e instituciones. Por ello, los promedios nacionales deben leerse junto con la heterogeneidad territorial y nunca como descripciones completas de la experiencia de cada persona o comunidad.
TEORÍA
En el enfoque de las capacidades, los funcionamientos corresponden a estados y actividades realizados: estar saludable, aprender, trabajar, participar en una comunidad, crear o ejercer una función significativa. Las capacidades representan las combinaciones de funcionamientos que una persona tiene oportunidades reales de alcanzar.
Esta distinción evita confundir posesión de recursos con libertad efectiva. Dos personas pueden disponer del mismo recurso y, sin embargo, tener oportunidades diferentes debido a su salud, formación, redes sociales, entorno físico, normas culturales o condiciones institucionales.
También permite diferenciar capacidad, desempeño y resultado. Una capacidad describe una posibilidad real; el desempeño muestra su ejercicio en una situación; el resultado registra lo que efectivamente ocurrió. Ninguno de estos niveles debería inferirse automáticamente a partir de los otros.
El potencial humano se relaciona con esta discusión, pero no es un sinónimo del enfoque de las capacidades. En VRARZAR se utiliza para estudiar posibilidades de desarrollo que pueden permanecer latentes, mientras que el desarrollo humano exige observar además las oportunidades, libertades y condiciones que permiten convertirlas en formas de vida y acción.
MARCO TEÓRICO Y ACTUALIZACIÓN CONTEMPORÁNEA
La agencia es la capacidad de actuar, participar en decisiones y perseguir objetivos que una persona tiene razones para valorar. No equivale a control absoluto sobre la realidad ni supone que todo resultado dependa exclusivamente de la voluntad individual. Toda agencia se ejerce dentro de posibilidades, límites, relaciones e instituciones.
El Informe sobre Desarrollo Humano 2025 vuelve a situar las elecciones y la agencia en el centro del desarrollo, especialmente frente a sistemas tecnológicos capaces de influir en decisiones, trabajo, educación y participación. La cuestión relevante no es solamente qué puede hacer una tecnología, sino qué capacidades humanas amplía, qué dependencias genera y quién conserva la posibilidad de decidir.
En relación con el logro de objetivos, la agencia comprende al menos cinco operaciones: definir un propósito, reconocer condiciones reales, movilizar capacidades, elegir acciones y revisar el curso a partir de evidencias. Este proceso aumenta la posibilidad de actuar con dirección, pero no garantiza por sí mismo el resultado.
SÍNTESIS INTERDISCIPLINARIA
Las capacidades no se expresan en el vacío. Su conversión en acciones depende de factores personales, sociales, institucionales, territoriales, ambientales y tecnológicos. Una formación puede abrir oportunidades en un contexto y resultar insuficiente en otro; una herramienta puede ampliar la participación de algunas personas y excluir a otras.
Frances Stewart ha destacado que las personas no florecen de manera aislada y que las instituciones y competencias sociales pueden favorecer o impedir el desarrollo. Esta dimensión colectiva complementa las lecturas excesivamente individualistas del potencial y de la responsabilidad personal.
Por esta razón, evaluar desarrollo humano requiere observar tanto a la persona como a las condiciones de conversión: accesibilidad, normas, recursos, redes, reconocimiento, oportunidades de participación, seguridad, tiempo y posibilidades de aprendizaje. Ignorar estas condiciones puede transformar una explicación del desarrollo en una atribución injusta de responsabilidad individual.
MARCO NORMATIVO CHILENO E INTERNACIONAL
La Constitución Política de la República de Chile establece, en su artículo 1, que las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y que el Estado debe contribuir a crear condiciones sociales que permitan la mayor realización espiritual y material posible. Esta disposición ofrece un fundamento relacionado con el desarrollo humano, pero no constituye una definición jurídica del concepto utilizada por el PNUD.
En el plano internacional, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales vincula dignidad con condiciones efectivas para ejercer derechos como educación, salud, trabajo y participación cultural. La Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible agregan un marco programático de acción sobre personas, planeta, prosperidad, paz y alianzas. El Pacto es un tratado de derechos humanos; la Agenda 2030 es un compromiso político y programático, no una ley ni un tratado equivalente.
En Chile, la Ley 20.422 aporta principios de igualdad de oportunidades, inclusión, vida independiente, accesibilidad universal, diseño universal y participación de las personas con discapacidad. La Ley 20.609 establece medidas contra la discriminación arbitraria, y la Ley 20.500 reconoce la participación ciudadana en la gestión pública. Estos marcos ayudan a identificar condiciones institucionales que pueden ampliar o restringir capacidades y agencia.
La legislación y las políticas públicas no garantizan por sí solas resultados de desarrollo, pero establecen derechos, obligaciones, estándares y espacios de participación relevantes. Su incorporación aquí es contextual y analítica; no reemplaza asesoría jurídica ni implica que el ordenamiento chileno adopte la formulación autoral de VRARZAR.
DELIMITACIÓN CONCEPTUAL
El desarrollo humano no es sinónimo de crecimiento económico, pensamiento positivo, motivación, autoayuda, terapia ni adquisición de habilidades aisladas. Puede relacionarse con algunos de estos ámbitos, pero posee un marco conceptual y normativo propio.
Tampoco debe confundirse el desarrollo humano con el Índice de Desarrollo Humano. El índice resume logros nacionales en salud, educación e ingreso y permite comparaciones, pero no agota la diversidad de capacidades, libertades, relaciones y experiencias que componen una vida humana.
La formación de habilidades puede contribuir al desarrollo, pero solamente cuando esas habilidades amplían oportunidades reales y pueden utilizarse en contextos significativos. Una capacitación sin acceso, reconocimiento, recursos o posibilidad de participación puede aumentar conocimiento sin transformar efectivamente la libertad de actuar.
PROPUESTA AUTORAL
VRARZAR propone comprender el desarrollo humano como la expansión y articulación efectiva de identidad, percepción, capacidades, agencia y contexto, orientada a formas de vida, participación y acción que las personas consideran valiosas.
La identidad organiza roles, continuidad y dirección. La percepción permite reconocer condiciones, límites y posibilidades. Las capacidades abren cursos de acción. La agencia convierte elecciones en iniciativas. El contexto facilita, transforma o restringe aquello que puede realizarse. La acción produce efectos que deben observarse y evaluarse.
Esta formulación es una síntesis interdisciplinaria propia. No corresponde a una definición oficial del PNUD, no sustituye el enfoque de las capacidades y todavía no constituye un modelo empíricamente validado. Su función actual es organizar preguntas, relaciones y aplicaciones susceptibles de contraste.
SÍNTESIS COMPARADA · CONVERGENCIAS Y DIFERENCIAS
PNUD → capacidades, oportunidades reales, libertad de elección y formas de vida que las personas tienen razones para valorar.
DERECHOS HUMANOS Y AGENDA 2030 → dignidad, igualdad, no discriminación, participación y condiciones institucionales para ejercer derechos y sostener el desarrollo.
PNUD CHILE → capacidades sociales para conducir transformaciones, junto con subjetividades, discursos públicos, instituciones y desigualdades territoriales.
PROPUESTA VRARZAR → articulación de identidad, percepción, capacidades, agencia, contexto, acción y evaluación para estudiar cómo una posibilidad puede convertirse —o no— en una trayectoria y un resultado observable.
La propuesta VRARZAR converge con estos marcos al situar a las personas, sus libertades y sus contextos en el centro. Su aporte autoral consiste en hacer explícitos el papel organizador de la identidad, la función selectiva de la percepción y la secuencia entre posibilidad, decisión, acción y evaluación. Estas relaciones no forman parte de una definición oficial del PNUD ni representan validación de Naciones Unidas, del Estado de Chile o de los organismos citados.
El diálogo es, por tanto, conceptual y crítico: permite formular preguntas e hipótesis para investigación, educación, desarrollo de competencias y análisis organizacional. La validez explicativa o predictiva del modelo VRARZAR permanece pendiente de operacionalización, contraste empírico y revisión independiente.
SÍNTESIS Y DIFERENCIACIÓN
El potencial humano designa posibilidades de desarrollo: capacidades, talentos, disposiciones o formas de acción que pueden emerger, fortalecerse o reorganizarse. El desarrollo humano examina si existen libertades, oportunidades y condiciones reales para convertir esas posibilidades en funcionamientos valorados.
El potencial sin oportunidades puede permanecer latente. Los recursos sin capacidad de conversión pueden no producir libertad. La acción sin dirección puede generar actividad sin desarrollo. Por eso, VRARZAR estudia la relación entre potencial, identidad, percepción, agencia, contexto y resultados observables.
Esta relación se presenta como una propuesta conceptual en desarrollo. Requiere investigación, operacionalización y evaluación antes de atribuirle capacidad explicativa o predictiva general.
PERSONAS, ORGANIZACIONES Y TERRITORIOS
En personas, esta perspectiva puede orientar procesos de transición profesional, reconocimiento de capacidades, definición de objetivos, aprendizaje y participación. El punto de partida no es prometer una transformación total, sino comprender qué oportunidades existen y qué condiciones deben modificarse.
En organizaciones, permite analizar si los roles, recursos, sistemas de competencias y condiciones de trabajo amplían o restringen la agencia y el desempeño. Una capacidad individual no se convierte automáticamente en resultado institucional: requiere coordinación, oportunidades de uso, retroalimentación y reconocimiento.
En territorios y comunidades, exige considerar acceso, cultura, infraestructura, instituciones, ambiente, redes y distribución de oportunidades. La experiencia de campo puede aportar observación situada, pero no sustituye un protocolo de investigación cuando se buscan conclusiones generalizables.
Estas aplicaciones son educativas, formativas y organizacionales. No constituyen diagnóstico ni tratamiento clínico.
RIGOR Y TRANSPARENCIA
Este documento diferencia el marco internacional del PNUD, el marco chileno, la teoría de las capacidades, la evidencia estadística, la síntesis interdisciplinaria y la propuesta autoral de VRARZAR. Las relaciones originales se presentan con atribución explícita y no como consenso científico.
Las referencias constitucionales, legales, programáticas y estadísticas se incorporan como contexto normativo y evidencia poblacional. No implican que la legislación chilena adopte la formulación VRARZAR ni que el PNUD, Naciones Unidas, el Estado de Chile u otros organismos citados hayan validado este modelo. Tampoco constituyen asesoría jurídica.
El texto no diagnostica condiciones de salud, no prescribe tratamientos, no equipara autodescripción con evidencia y no garantiza resultados personales u organizacionales. Las hipótesis sobre identidad, percepción, potencial y agencia requieren definiciones operativas, métodos de evaluación y contraste empírico.
Estado editorial: nota de investigación y síntesis interdisciplinaria independiente. No revisada por pares. Datos consultados y actualizados al 10 de septiembre de 2026; cada indicador conserva su año de referencia original.
FUENTES OFICIALES Y LITERATURA SELECCIONADA
MARCO INTERNACIONAL
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Human Development: What is human development?
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. (1990). Human Development Report 1990.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. (2025). Human Development Report 2025: A matter of choice: People and possibilities in the age of AI.
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
CHILE: DESARROLLO HUMANO, TERRITORIO Y NORMATIVA
PNUD Chile. Desarrollo humano.
PNUD Chile. (2024). Informe sobre Desarrollo Humano en Chile 2024: ¿Por qué nos cuesta cambiar?
PNUD Chile. (2025). Radiografía del desarrollo humano en Chile: entre logros sociales y brechas estructurales.
PNUD Chile. (2026). Índice de Desarrollo Humano Comunal.
Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Constitución Política de la República, artículo 1.
Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Ley 20.422.
Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Ley 20.609.
Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Ley 20.500.
Gobierno de Chile. (2026). Reporte de avance de la Estrategia de Implementación de la Agenda 2030.
ENFOQUE DE CAPACIDADES Y DESARROLLO
Alkire, S. (2010). Human Development: Definitions, Critiques, and Related Concepts. Human Development Research Paper 2010/01.
Stewart, F. (2013). Capabilities and Human Development: Beyond the Individual—The Critical Role of Social Institutions and Social Competencies.
Sen, A. (1999). Development as Freedom. Oxford University Press.
Nussbaum, M. C. (2011). Creating Capabilities: The Human Development Approach. Harvard University Press.
Organización Mundial de la Salud, Oficina Regional para el Mediterráneo Oriental. (2017). The capability approach: a guiding framework to improve population health and the attainment of the Sustainable Development Goals.
TRAZABILIDAD
Rodrigo Velásquez Vera
Investigador independiente y asesor de potencial humano
Magíster en Educación · Licenciado en Terapia Ocupacional
Fundador y gerente general de ICIOP SpA
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